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Santa María del Pí

Placeta de Sant Just

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bar en el Gótico


plaza del Rei

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BARRIO GÓTICO

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Barrio Gótico

Barcelona fue una pequeña colonia romana llamada Barcino en el siglo I a. C. Sus murallas se construyen en el III d. C. para defenderse de los ataques bárbaros. La estructura del Barrio Gótico está hasta hoy determinada por aquella pequeña ciudad romana: El foro romano -donde se reunian los ciudadanos- estaba en el mismo lugar donde hoy está la Plaça Sant Jaume -sede del Ayuntamiento de Barcelona y del Gobierno de Cataluña; lo que nos da una idea de la gran continuidad y antiguedad de la vida pública en esta ciudad. Hay un resto de ese foro romano muy cerca de la plaza: 4 columnas del templo de Augusto que se pueden visitar dentro de un edificio en la calle Paradís, justo en el punto más alto de lo que fue la colina Mons Taber sobre la que los romanos construyeron la ciudad.
En el Gótico, hoy igual que hace 1000 años, encontramos no sólo el corazón institucional de la ciudad, sino comercio y bullicio en todas sus calles., las calles Puerta del Angel y Portaferrissa -ambas hacen alusión a sendas puertas de las murallas medievales- son hoy un gran centro comercial, donde se pueden encontrar las grandes cadenas de moda, y tiendas de toda la vida. En las callejuelas más pequeñas abundan los comercios más especializados: el las calles Banys Nous y de la Palla, los anticuarios; y por Avinyó y alrededores abundan las tiendas de ropa y complementos más originales, de diseño o alternativas.

A lo largo de muchas callejuelas del Gótico podemos admirar la muralla romana -Sots Tinent Navarro, Tapineria, de la Palla, en Avinyó y Banys Nous se puede ver dentro de algunos comercios... Las murallas sirvieron de base para muchas casas y palacios. El mismo Palacio Real de los reyes catalanes, está construido sobre la muralla, y lo podemos contemplar desde la plaza de Ramon Berenguer el Gran.

En la Plaça Nova estaba la entrada principal al recinto amurallado, y todavía hoy existe: es el Portal del Bisbe, con una torre semicircular a cada lado, e integrados en ambas torres estan la Casa de l'Arcadia, o casa del arcediano (alto clérigo encargado del servicio a la Catedral), del siglo XVI y el Palacio Episcopal. Ambos edificios, así como la Pia Almoina, construida a mediados del siglo XV y que tenía la función de dar de comer a los pobres desde el siglo XI, eran edificios eclesiasticos relacionados con el servicio a la Catedral. La Avenida de la Catedral es lugar de conciertos y celebraciones durante las fiestas de Barcelona, y los domingos se reunen a bailar sardanas los amantes del baile

La Catedral fue construida principalmente durante el siglo XIV, su fachada, sin embargo, es del XIX. En su interior destacan el coro y la cripta de Santa Eulàlia, patrona de la ciudad. Tiene un bello claustro gótico con ocas vivas en su interior, al que se accede por la Porta de Santa Eulàlia, en la calle Bisbe. Muy cerca está la atmosférica Plaça de Sant Felip Neri, la iglesia, del XVIII, tiene en su fachada numerosos impactos de bala de la Guerra Civil; ahí está también el Museu de Calçat.
Al otro lado de la Catedral, en la plaza de Sant Iu esta el Museo Frederic Mares, bello edificio del XV que formó parte de las dependencias administrativas del Palacio Real y un agradable lugar para tomar un café en su delicioso patio sobre las murallas romanas.

Siguiendo por el carrer del Bisbe llegamos a la Plaça de Sant Jaume donde están el Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán con fachada renacentista, y enfrente la Casa de la Ciutat o Ayuntamiento de Barcelona, sede del gobierno de la ciudad desde el siglo XIV (su fachada gótica esta en la calle Ciutat). Ambos edificios se pueden visitar.
A la izquierda del Palau de la Generalitat, el carrer del Call nos adentra en la judería medieval que fue el barrio del Call. Fue un guetto próspero, protegido por el rey, hasta que a principios del siglo XV, debido al antisemitismo, el Call desapareció. En el nº1 del carrer de Marlet, puede leerse en una tablilla la inscripción judía "Sagrada Fundación del Rabino Samuel Hassardi, para quien la vida nunca acaba".

No lejos del Call y muy cerca de las Ramblas está la popular Plaza del Pí, cuya iglesia, Santa María del Pí, de 1453, tiene un enorme y bellísimo rosetón en su fachada principal. En torno a la iglesia hay varias placetas con terrazas. Los fines de semana hay mercadillos de pintura y de productos alimenticios artesanales. De la placeta frente a la fachada de la iglesia sale la conocida calle del Petrixol, estrecha, pero llena de curiosos comercios, entre ellos las "granjas" o chocolaterías donde generaciones de barceloneses han disfrutado de sus dulces.

Al otro lado del la Plaza de Sant Jaume, por la calle Llibretería, accedemos a la Plaça del Rei: a la derecha veremos la fachada lateral de la Capilla de Santa Agata, cuyo campanario se apoya sobre la muralla romana y el Palau Reial Maior, residencia de los Condes de Barcelona desde el IX (en el salón del Tinell de este palacio, parece que los Reyes Católicos recibieron a Colón tras su regreso de América) Desde la elegante torre mirador del rey Martí los reyes contemplaban el mar. Se accede al palacio por una bella escalinata semicircular. A la izquierda está el Palau del Lloctinent, del XVI, sede del Archivo de la Corona de Aragón, la escultura en la plaza es de Chillida. También en la plaza está el Museu d'Història de la Ciutat (M-4), instalado en el palacio gótico Clariana-Padellàs, trasladado piedra a piedra a este lugar en 1931, cuando se realizó la ampliacion de la avenida de la Catedral. Es un interesante museo muy útil para comprender los orígenes de Barcelona. La Plaza del Rei es, en verano, escenario de veladas musicales del Festival Grec.

Desde la plaza de Sant Jaume, podemos callejear en dirección al mar por la encantadora placeta de Sant Just, es una zona tranquila, con algún palacio gótico en la calle LLedó....También podemos bajar por Avinyó y admirar la gracia de la placeta Milans, octogonal y recoleta, o bien, para los que disfruten de los ambientes más canallas, tomar una cervecita en la plaza de George Orwel. Todas las callejuelas de esta zona guardan sorpresas para los más curiosos: una tiendita con "glamour barcelonés", un pequeño restaurante paquistaní o un café alternativo...

No olvidemos la Plaza Reial, amplia y neoclásica, del XIX; con sus palmeras y sus farolas de Gaudí, ya más cerca del puerto y con salida a las Ramblas; ideal para tomar una copa en las noches de verano.

Un poco más abajo, antes de llegar al puerto sólo queda la zona del carrer Ample. Fue el barrio "de moda" en el siglo XVII, lo podemos apreciar en algunas casas-palacio. En una de ellas, en el Paseo de Colón nº 6 residió Cervantes mientras escribía el final del Quijote... En las callejuelas de alrededor hay buenos restaurantes y tascas y la Iglesia de la Mercé , del XVIII, patrona de Barcelona, y a quien el Barca ofrece sus triunfos cuando gana.

Llegados al Paseo de Colón veremos el Puerto. Si quieres saber más puedes leer nuestra sección sobre el Port Vell y la Barceloneta.