En esta sección nos vamos a dedicar
a diseccionar la oferta madrileña
de tapas desde un punto de vista que podríamos
describir como postmoderno
y croquetero.
Postmoderno porque, como en seguida comprobaréis,
las críticas están todas ellas
teñidas de datos autobiográficos
sobre el autor de esta sección. Y
aunque no tenga nada que ver, me parece
que es muy adecuado describir esa faceta
como postmoderna (porque deja al lector
intrigadillo, y tal, que es de lo que se
trata).
Croquetero porque el autor de estas críticas
tiene, entre otras pasiones más o
menos confesables, un amor loco por esas
frituras tan españolas (y tan de
bar, por otra parte) que se conocen como
croquetas. Así pues, muchas de mis
exploraciones hosteleras hasta la fecha
han consistido en búsquedas de lo
que podríamos llamar la 'croqueta
de oro', o la 'ruta de la croqueta'.
De hecho, cada vez que entro en un bar en
el que no he estado antes, lo primero que
busco en la carta es precisamente esto (y
no os ocultaré que la presencia de
algún item como 'croquetas
caseras' o idem 'de la abuela' es siempre
un condicionante favorable a la hora de definir
mi opinión sobre el lugar).
En todo caso, no os preocupéis los
que no estéis interesados ni en las
croquetas (aunque yo casi lo consideraría
un problema psiquiátrico) ni en mis
experiencias vitales (esto ya lo entiendo
mejor), porque entre todas esas cosas espero
incluir también suficiente información
práctica sobre cómo son y qué
ofrecen los locales que comento.
Que lo disfrutéis con salud !!!!!